Semillas, no flores
El CBD está en los tricomas de la flor; la semilla no los tiene.
Aceite de cáñamo
Es el error de compra más frecuente del sector. El aceite de cáñamo se prensa de las semillas y prácticamente no contiene cannabidiol. El aceite de CBD es un extracto de flores diluido en un aceite portador.
El CBD está en los tricomas de la flor; la semilla no los tiene.
Relación omega-6/omega-3 cercana a 3:1, poco habitual entre aceites alimentarios.
Unos euros por 250 ml frente a decenas de euros por 10 ml de aceite de CBD.
Tres señales no fallan. El volumen: el aceite de cáñamo se vende en botellas de 250 o 500 ml, el de CBD en frascos de 10 a 30 ml con cuentagotas. El ingrediente declarado: «Cannabis Sativa Seed Oil» en el primero, «cannabidiol» o «extracto de cáñamo» en el segundo. Y el precio por mililitro, que se diferencia por un factor de cien entre ambas categorías.
Tiene un sabor herbáceo intenso, parecido a la avellana verde. No admite cocción: por encima de unos 165 °C sus ácidos grasos poliinsaturados se degradan. Se usa en crudo, para aliñar, y se guarda en nevera y al abrigo de la luz porque se enrancia deprisa: dos o tres meses como máximo una vez abierto.
Una botella con la etiqueta «hemp oil» y una hoja verde se vende muy bien a quien en realidad busca CBD, y cuesta una fracción producirla. La comprobación es sencilla: si la etiqueta no indica un contenido de cannabidiol en porcentaje o en miligramos, el producto no lo lleva en cantidad relevante. Ningún aceite de semillas puede llamarse aceite de CBD.
Última revisión: August 2026
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