Dosis fija
10, 15 o 25 mg por unidad: sin cálculos ni aproximaciones.
Cápsulas
La cápsula resuelve los dos defectos del aceite: el cuentagotas impreciso y el sabor a cáñamo. A cambio pasa por el hígado, así que tarda más y buena parte de la dosis se metaboliza por el camino.
10, 15 o 25 mg por unidad: sin cálculos ni aproximaciones.
La cubierta evita el amargor del extracto, el motivo más habitual de abandono.
De 45 a 120 minutos, con biodisponibilidad oral de aproximadamente 6 a 20 %.
Desde enero de 2019 la Comisión Europea considera los extractos de cannabinoides destinados a ingestión como nuevos alimentos según el Reglamento (UE) 2015/2283, lo que exige autorización previa. Esa autorización todavía no se ha concedido para el CBD, y la AESAN mantiene el criterio en España. Por eso las cápsulas se ofrecen como artículos de colección, sin recomendación de consumo ni declaración de propiedades.
El aceite sublingual gana en velocidad y en biodisponibilidad, porque una parte pasa directamente a la circulación por la mucosa. La cápsula gana en constancia: misma dosis, misma hora, sin riesgo de contar dos gotas de más. Para un seguimiento personal de varias semanas la cápsula es metodológicamente más fiable; para ajustar cantidades con finura, el aceite es más flexible.
Nunca compares dos envases por el precio de portada. Multiplica los miligramos por el número de cápsulas para obtener el total y divide el precio entre esa cifra: eso es el precio por miligramo, la única base comparable. Un bote de 30 cápsulas de 10 mg contiene 300 mg, diez veces menos que un frasco de aceite de 3.000 mg, aunque el precio en la estantería sugiera lo contrario.
Última revisión: August 2026
Información sin garantía, no constituye asesoramiento médico ni legal, sin promesas de efecto. Venta solo a mayores de 18 años.
FAQ